A pesar de su belleza estas ruinas no habían sido muy visitadas durante décadas pasadas debido a la guerra que azotaba el Líbano, pero afortunadamente este majestuoso sitio arqueológico no sufrió ningún daño. Nadie sabe que es lo que hacía este sitio tan especial para los romanos, que los incitó a llevar, mover y ensamblar tantos bloques de piedra para formar el templo. 
